Contemporáneo
Danza contemporánea: qué es y en qué se diferencia del ballet
«Contemporáneo» es de esas palabras que todo el mundo ha oído y casi nadie sabe explicar. Suena a moderno, a descalzo y a caerse al suelo a propósito. Y sí, algo de eso hay, pero es bastante más concreto de lo que parece. Aquí os contamos qué es la danza contemporánea de verdad, en qué se diferencia del ballet y del moderno, cómo es una clase de principio a fin y qué necesitáis para empezar, incluso si nunca habéis pisado una sala.
Qué es la danza contemporánea (y qué no es)
La danza contemporánea es una técnica de danza con reglas propias que nació buscando otra cosa: bailar también desde el peso, la respiración y el suelo, y no solo desde la verticalidad y la ligereza del clásico. En vez de estirarse hacia arriba todo el rato, aquí se juega con la gravedad, se cae, se rueda, se rebota y se vuelve a subir.
Lo que no es: no es «bailar lo que te salga». Hay técnica, hay vocabulario y hay ejercicios que se repiten clase tras clase hasta que el cuerpo los entiende. Tampoco es una danza para gente rara ni para iniciados: en nuestras clases hay adolescentes, adultos que vienen del ballet y adultos que no habían bailado nunca.
- Peso y suelo. El suelo no es el sitio donde te caes: es un compañero de baile más. Se aprende a bajar y a subir sin hacerse daño.
- Respiración. El movimiento sale del centro y del aire, no de apretar. Es lo que da esa sensación de fluidez que se ve desde fuera.
- Improvisación. Con consignas, no a lo loco: «mueve solo el codo», «deja que el brazo te lleve». De ahí sale material propio.
- Expresión. Se baila para contar algo, aunque ese algo no tenga argumento ni personajes.
Contemporáneo, ballet y moderno: en qué se diferencian
Es la pregunta que más nos hacéis por WhatsApp, así que vamos por partes. Ninguna es mejor que otra: son herramientas distintas, y muchas alumnas acaban usando las tres.
- Ballet. Vocabulario fijo, nombres en francés, en en dehors y hacia arriba. Zapatillas, barra, centro y diagonales. Es la base técnica que luego se nota en todo lo demás: postura, musicalidad y precisión.
- Contemporáneo. Coge esa base y la pone del revés: suelo, espirales, cambios de dirección, descalzo. Menos reglas y más libertad, pero con una técnica detrás que hay que trabajar igual.
- Moderno (modern). Es el puente. Trabaja con música actual y estilos de hoy, con más forma y más coreografía. En In Stage es la puerta de entrada de los peques en Expresión y Movimiento (3 a 6 años) y también la primera parte de la clase de contemporáneo de adultos.
Resumido en una frase: el ballet os enseña a controlar el cuerpo, el contemporáneo os enseña a soltarlo sin perder ese control. Si queréis profundizar en la parte clásica, lo contamos en el artículo sobre el método de la Royal Academy of Dance.
Cómo es una clase de contemporáneo, de principio a fin
En In Stage la estructura es siempre la misma, y eso ayuda mucho cuando se empieza: sabéis lo que viene después.
- Calentamiento y técnica de moderno. Se entra en calor y se trabajan las bases: colocación, centro, coordinación de brazos y piernas.
- Trabajo de suelo. Bajar, rodar, apoyar y volver a levantarse. Al principio cuesta y al mes ya sale solo.
- Diagonales y desplazamientos. Cruzar la sala recorriendo el espacio, que es donde de verdad se ve si el movimiento fluye.
- Improvisación guiada. La parte que más impone las primeras semanas y la que casi todo el mundo acaba eligiendo como favorita.
- Coreografía. Se aplica todo lo anterior a una frase de movimiento, que se va montando a lo largo del trimestre.
Las clases duran entre una hora y una hora y media según el grupo, y las lleva Marina Barberá, profesora registrada por la Royal Academy of Dance (CBTS), especializada en modern/contemporáneo y preparación física. Se nota: el trabajo de fuerza y colocación está muy presente en sus clases.
Qué hace falta para empezar: ropa, pies y condición física
Poco, la verdad. Esta es una de las disciplinas más baratas de estrenar porque no hay que comprar calzado.
- Ropa. Cómoda y que os deje moveros: mallas o pantalón elástico y camiseta. Nada de uniforme; en contemporáneo no lo hay.
- Pies. Se baila descalzo o con calcetines. No necesitáis comprar ningún calzado especial.
- Condición física. No hace falta ser flexible ni fuerte para entrar. La fuerza y la flexibilidad son consecuencia de venir, no requisito para venir.
- Edad. Tenemos grupo de 12 a 15 años y dos de adultos. Para los más peques, el camino natural es Expresión y Movimiento y, más adelante, contemporáneo.
- Pelo. Recogido, sobre todo para el trabajo de suelo. Es el detalle que más se olvida el primer día.
¿Se puede empezar de cero siendo adulto?
Sí, y de hecho es lo más habitual. Tenemos un grupo, Contemporáneo I, pensado justo para eso: mismo trabajo de suelo, improvisación y coreografía, con el listón puesto donde toca para que nadie se quede fuera la primera semana.
El contemporáneo tiene una ventaja para quien empieza de mayor: como no hay un vocabulario cerrado que memorizar de golpe, se entra antes en el disfrute. Lo que cuesta es otra cosa, perder el pudor a improvisar delante de gente. Y eso se pasa, os lo prometemos, más o menos en la tercera clase. Si lo vuestro es más el clásico, también contamos cómo empezar ballet de adulto sin vergüenza.
La improvisación impone un poco las primeras semanas; luego suele convertirse en la parte favorita de la clase.
Contemporáneo y ballet: por qué se llevan tan bien
Si ya hacéis ballet, el contemporáneo es el complemento natural: la técnica clásica os da la base y aquí aprendéis otra manera de usarla. Y al revés también funciona: quien empieza por el contemporáneo suele acabar picado con el ballet de adultos para ganar colocación.
Hay además un motivo práctico. En In Stage las horas de varias disciplinas se suman en la misma mensualidad, así que combinar contemporáneo y ballet no es pagar dos cuotas: es subir un escalón en la tabla de horas.
El contemporáneo en In Stage: grupos, horarios y precios
Estos son los grupos del curso 2026–2027, con sus horarios reales:
- Contemporáneo IV · 12 a 15 años. Lunes, de 18:30 a 19:30.
- Contemporáneo II · adultos. Lunes de 19:30 a 20:30 y viernes de 16:30 a 18:00.
- Contemporáneo I · adultos, desde cero. Martes, de 20:30 a 22:00.
De precios, sin letra pequeña: la mensualidad va desde 55 € al mes con una hora de clase a la semana hasta 148 € al mes con ocho horas, más una matrícula de 20 € que se paga una sola vez al inscribirse. Si preferís venir de forma puntual, la clase suelta cuesta 18 € (1 h) o 20 € (1,5 h). Y hay descuento familiar: 5 % si sois dos miembros de la familia y 10 % si sois tres o más.
La forma más fácil de salir de dudas es venir: la clase de prueba cuesta 15 € y, si os apuntáis esa misma semana, se descuenta de la primera mensualidad y cuenta ya como la primera clase del mes. Podéis reservarla por WhatsApp en el 679 794 436, escribirnos a info@bailainstage.com o rellenar el formulario de contacto.
Estamos en la Avenida de Pablo Iglesias, 50, en pleno Tetuán, a un paso del metro Cuatro Caminos (líneas 1, 2 y 6). Tenéis todos los grupos y el cuadrante completo de la semana en horarios y precios, y el detalle de la disciplina en la página de clases de contemporáneo. Si dudáis entre esto y otra cosa, escribidnos y os orientamos: llevamos muchos años acertando con esa pregunta.
¿Probamos una clase de contemporáneo?
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